El término Smart City es uno de los más recurrentes en la actualidad. Se trata de un concepto que tiene muy buena acogida en un amplio abanico de sectores. En términos generales, está directamente asociado con el uso de la tecnología para la mejora de la movilidad urbana.
En la Conferencia Smart City celebrada en Montreal celebrada en el pasado mes de Marzo los días 25 y 27, una de las principales a nivel mundial, se mostraron numerosos ejemplos de cómo la tecnología puede mejorar la capacidad de las ciudades y éstas a su vez, respondan a las necesidades humanas. Los objetivos principales en este sentido serían aumentar la eficiencia y reducir los impactos ambientales negativos, gracias al fomento de mejoras de movilidad urbanas.
Destaca en este sentido Ciudad 2020, un proyecto de I+D que tiene como uno de sus principales pilares la movilidad y el transporte con el objetivo de que las ciudades del futuro sean sostenibles, inteligentes y eficientes.
En el campo de la movilidad sostenible destacan cinco ventajas que ofrecen las Smart cities:
– Permiten a los planificadores entender mejor las necesidades de movilidad en lo que se refiere a la toma de decisiones sobre el diseño de viabilidad y desempeño del transporte público por ejemplo.
– Capacitan a las comunidades para que participen de forma activa en ese proceso de planificación. Es decir, gracias a la tecnología los ciudadanos podrán participar de en las decisiones políticas. Un claro ejemplo de ello fue la discusión sobre el futuro del sistema de transporte de Vancouver que estuvo abierta en las sociales.
– Mejoran la experiencia del viaje en transporte público a través de aplicaciones para informar sobre horarios, frecuencia de paso y servicios entre otros. Moovit es una app que se utilizan en más de 500 ciudades y que ayuda al ciudadano a navegar por la ciudad ofreciéndole servicios mucho más precisos o la aplicación del metro de Madrid, que informa de horarios, frecuencias y tiempo de espera para la paradas de autobuses. Gracias a los datos recogidos a través de las redes sociales, agencias de transporte público como STM en Montreal están ofreciendo un mejor servicio al ciudadano.
– Integran la tecnología en objetivos de desarrollo sostenible más amplios. Y es que el enfoque debe ser integral ya que por ejemplo para que se reduzcan las emisiones de CO2 no es suficiente con centrarse de manera exclusiva en la fabricación de vehículos híbridos y eléctricos. Es también necesario, por ejemplo, promover el uso del transporte público en detrimento del uso de vehículos particulares. La idea central es que los medios de transporte además de ser seguros y asequibles, se puedan obtener con el menor coste económico, social y ambiental.
– Promoción de manera activa el uso de la bicicleta como medio de transporte. Su uso ya está ampliamente extendido en ciudades europeas como Copenhague y Ámsterdam y, ahora, se está extendiendo rápidamente a Estados Unidos y América Latina. En España y más concreto en Madrid, se ha instalado BiciMAD, el servicio público de bicicleta eléctrica, como servicio de alquiler de bicicletas públicas, como un elemento alternativo de transporte público que contribuye a un modelo de movilidad más sostenible y al fomento de los hábitos de transporte más equilibrados y saludables. Aunque para que su consolidación se haga efectiva en nuestras ciudades es necesario que se construyan carriles bicis seguros, que se habiliten estacionamientos adecuados y que se generen los mecanismos necesarios de integración con el transporte público. La tecnología es esencial para la implantación de los sistemas de bicicletas públicas.
En el caso de la sostenibilidad medioambiental en España, uno de los principales desafíos es el elevado peso del sector del transporte en el consumo energético total nacional que está, además, directamente ligado con el aumento de la movilidad. Se hace necesario un sistema eficiente y flexible de transporte que mejore la calidad y movilidad urbana. El modelo de transporte español muestra aún síntomas de insostenibilidad y se observa una gran dependencia del vehículo privado y una gran ineficiencia energética.
Con el objetivo prioritario de mejorar el actual problema de insostenibilidad del sector del transporte en España se hace necesario la implantación de políticas ambientales y urbanas, sin olvidar la participación ciudadana. El medio de conseguir todo ello es sin duda hacerlo a través de vías de sostenibilidad integral que permitan mejorar la movilidad urbana desde el punto de vista tecnológico.









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