La publicidad dinámica o digital signage es un elemento más de nuestro día a día. Encontramos pantallas publicitarias en numerosos ámbitos y lugares, tanto públicos como privados. Podríamos afirmar incluso que algunas de ellas están tan integradas en el entorno y en nuestro día a día, que no las percibimos como algo extraño o fuera de contexto.
Según el III Estudio Anual de Digital Signage publicado por el IAB Spain, las pantallas digitales son un medio ampliamente conocido por los usuarios. Los ámbitos en que tienen mayor protagonismo son las estaciones y aeropuertos junto con los centros comerciales, seguidos del medio exterior como las calles, donde el porcentaje de reconocimiento se sitúa en torno al 60%.
Es en las grandes ciudades donde las pantallas publicitarias están llevando a cabo iniciativas realmente sorprendentes. Así, muchas de las grandes marcas en países como España, Alemania y Estados Unidos, están aprovechando el potencial del Digital Signage unido al que ya tienen las redes sociales, consiguiendo mejorar la cercanía con el ciudadano.
En el Soho de Londres, una conocida marca de cereales, llevó a cabo una sorprendente acción que consistía en un punto de venta en el que se podían pagar paquetes de cereales con un tweet. Todos los tweets se podían ver además en una pantalla. Otro ejemplo que ilustra a la perfección la presencia de las pantallas publicitarias en nuestro día a día, es el caso de Heineken. Se implantaron en diferentes puntos de ciudades europeas, más de 200 neveras con pantallas transparentes. Además, se instalarán en bares de Irlanda refrigeradores en los que se podrá ver contenido de marketing.
En Madrid, una famosa cadena de restaurantes de comida rápida ha instalado una marquesina que desprende olor y calor. También en la capital de España, los teatros y cines contarán con pantallas publicitarias en sus fachadas. Estos permisos otorgados por el ayuntamiento de la ciudad, pretenden que los ingresos publicitarios generados por la emisión de publicidad en estas pantallas gigantes, eviten el cierre de cines y teatros, especialmente en las zonas de Callao y Gran Vía.
En Nueva York se está llevando a cabo, desde el año pasado, un proyecto que consiste en la transformación de sus teléfonos públicos en dispositivos interactivos. Estas nuevas cabinas telefónicas se caracterizan principalmente porque dispondrán de wifi gratuito pantallas táctiles. Además, contarán con publicidad dentro de un circuito de digital signage.
Los ámbitos de aplicación y uso de las pantallas publicitarias parecen abarcar a la ciudad en su totalidad. Así, en la Abadía Real de Fontevraud, ciudad monástica más grande de Europa, se ha llevado a cabo un proceso de digitalización. Este proyecto ha consistido en la creación de una red de señalización digital compuesto por 90 pantallas en las que se difunde información sobre los servicios que se ofrecen en la ciudad. Gracias a esto, el número de turistas que visitan la ciudad, ha aumentado considerablemente.









Leave a Comment